El origen del baño iónico para pies

El origen de la terapia iónica está relacionado con el inventor americano, Royal Raymond Rife, es considerado como el inventor de la medicina bioeléctrica moderna. Rife desarrolló una teoría relacionada a la frecuencia y a los virus: de la misma manera que un cristal puede ser destruido cuando un soprano alcanza la misma frecuencia del cristal, los virus pueden ser destruidos cuando se les somete a una resonancia con una frecuencia específica. La doctora Mary Staggs es la primera persona documentada que usó esa información para motivos comerciales. En 2001, utilizó estudios basados en la teoría de Rife, creando el primer baño iónico para pies para desintoxicar el cuerpo mediante electrólisis.

Lo que un baño iónico para pies implica

El proceso es bastante directo. Una persona solo tiene que sumergir sus pies por 30 minutos en un baño para pies con agua salada. Se aplican corrientes eléctricas de bajo voltaje para crear iones positivos y negativos. Los iones negativos entran al cuerpo mediante osmosis para atacar las toxinas. Hay reportes de que el agua cambia de color en el medio del proceso, esto usualmente se confunde como una evidencia de que se están liberando las toxinas, la razón verdadera es que cambia de color debido a la oxidación del hierro de los metales del equipo que entran en contacto con el agua.

Beneficios del baño iónico para pies

De acuerdo con los defensores de la práctica, son múltiples y amplios los beneficios de los baños. Algunos afirman que hay beneficios inmediatos, como incremento en la energía, reducción de dolores de cabeza, calma, y una mejora en el sueño. Otros tienen afirmaciones más específicas, sugieren que los baños iónicos para pies pueden mejorar las funciones del hígado y de los riñones, revertir el envejecimiento e iluminar la piel, fortalecer la inmunidad para la protección de enfermedades, y balancear las hormonas, los niveles de glucosa y la presión arterial.